Los Juegos Olímpicos de México '68 fueron una clase magistral en branding y diseño Un lenguaje visual donde la geometría moderna se encontró con el ritmo antiguo Diseñado por Lance Wyman, mostró cómo el diseño podía pertenecer a un lugar y aún así hablar a una audiencia mundial
La tipografía pulsa con repetición y movimiento, resonando con patrones indígenas mientras se siente inconfundiblemente moderna y viva
Cada cartel, entrada y símbolo seguía la misma lógica, convirtiendo la ciudad misma en una experiencia gráfica coherente
Este trabajo rechazó la neutralidad Un abrazo puro del color, el patrón y la memoria sin sacrificar la claridad ni la disciplina
México ‘68 sigue siendo un recordatorio de que las identidades más fuertes provienen de escuchar atentamente de dónde se originan.
Seguimiento rápido Wyman fue absolutamente el diseñador que ayudó a hacer realidad el sistema aquí. Traduciendo el concepto en un lenguaje gráfico claro y utilizable. Dicho esto, la identidad de México '68 fue un esfuerzo colaborativo liderado por Eduardo Terrazas bajo Pedro Ramírez Vázquez, con un equipo mexicano más amplio dando forma a su base cultural. Quería ser más claro y expandir un poco.
59