Es desafortunado que Trump no pueda enmarcar más el argumento a favor de las compañías petroleras estadounidenses en Venezuela. Estados Unidos no está "entrando" ni "robando" el petróleo venezolano. Nuestras empresas invirtieron en la exploración y construcción de estos activos antes de que fueran expropiados por el régimen actual. Tenemos todo el derecho a buscar reparación por este robo.