Si alguien te provoca y tienes la capacidad de acabar con él, pero decides perdonarlo, eso se llama grandeza. Si no tienes esa capacidad y decides perdonar, eso se llama debilidad. Solo cuando tienes el control en tus manos puedes hablar de grandeza, y tus enemigos son más conscientes que tú de si eres grande o si eres débil.