En los últimos días, he escrito docenas de páginas llenas de mis propios pensamientos. El bolígrafo y el papel siempre están conmigo. Si tuviera que nombrar a los frens más leales en mi vida, estarían en esa lista. Siempre están conmigo, ya sea que esté arriba o abajo. Cuando estoy abajo, me ayudan a crecer más fuerte. Cuando estoy en la cima, me recuerdan, en azul sobre blanco, cuánto más lejos puedo llegar. Mi consejo: Si el bolígrafo y el papel aún no son tus frens más cercanos, haz que lo sean.