El trading es muy parecido al deporte. Puedes tener una estrategia, practicar mucho, idear jugadas, estudiar cintas, analizar estadísticas, etc. Pero en cuanto el juego (el intercambio) se lanza, muchas cosas se van por la ventana y las emociones se apoderan de él. Incluso los mejores planes siguen siendo difíciles de ejecutar bien.