Esto es escalofriante. 5/7 del equipo femenino de fútbol iraní ha renunciado a sus visados humanitarios y ha regresado a Irán, debido a que miembros de sus familias han sido amenazados o han desaparecido. ¿En quién podemos confiar para que hable por estas mujeres cuando sus vidas no sirven a un objetivo político?