El lado positivo de la IA. El trabajo se vuelve opcional. Casi todo se vuelve gratis y la sociedad progresa a un ritmo parabólico para siempre y los humanos logran la inmortalidad (o al menos una mayor esperanza de vida) gracias a las innovaciones en el ámbito de la salud y la longevidad. El lado oscuro de la IA. Los humanos se convierten en una especie inferior y potencialmente se extinguen.