Hoy, estoy publicando el presupuesto preliminar de la Ciudad. Después de años de mala gestión fiscal, nos enfrentamos a un déficit presupuestario de 5.4 mil millones de dólares — y dos caminos. Uno: Albany puede aumentar los impuestos a los ultra-ricos y a las corporaciones más rentables y abordar el desequilibrio fiscal entre nuestra ciudad y el estado. El otro, como último recurso: equilibrar el presupuesto a costa de los trabajadores utilizando las únicas herramientas a disposición de la Ciudad.   El primer camino empareja una crisis estructural con una solución sostenible y justa. Sé dónde estoy. Los neoyorquinos votaron por un cambio audaz y un liderazgo competente. Vamos a ofrecer ambos, y esperamos asociarnos con Albany para proteger a los neoyorquinos trabajadores.