Una de las lecciones más dolorosas que aprendí al principio en el mundo de las criptomonedas fue asistir a reuniones a las 12 a.m. durante 2 semanas para una empresa por la que no me pagaban. Pedí dos cosas básicas: un NDA y un alcance remunerado. La respuesta siempre fue: "después de que se cierre el trato." Seguí ayudando porque quería ser solidario. Y he aquí, después de que se cerró el trato, nunca volví a saber de ellos. En retrospectiva, era una clara señal de advertencia: si un equipo no puede establecer límites profesionales básicos durante el estrés, no los desarrollará de repente más tarde. Protege tu tiempo y elige cuidadosamente a quién ayudas.