Un robot de Johns Hopkins conocido como SRT-H extrajo una vesícula biliar por sí mismo con un 100% de precisión después de ver videos de cirugía. Identificó arterias, cortó conductos, cortó tejido e incluso se adaptó cuando las imágenes cambiaron a mitad del procedimiento. Siguió comandos de voz como "agarra la cabeza de la vesícula biliar" y se ajustó en tiempo real, al igual que un aprendiz humano. Mostró la experiencia de un cirujano humano experimentado, incluso durante escenarios inesperados típicos de emergencias médicas en la vida real. La cirugía se realizó en un modelo realista, no en una persona real.