El índice de incertidumbre del mundo acaba de alcanzar su nivel más alto de la historia. Más alto que el 11-S, la guerra de Irak, la crisis de 2008 e incluso el COVID. Este nivel de incertidumbre está afectando a todos los mercados. No es que la gente haya dejado de creer en las criptomonedas. Es que no tienen idea de cómo será mañana. Y cuando las cosas son tan poco claras, el capital evita cualquier cosa que sea remotamente arriesgada. Pero estos períodos no duran para siempre. Cuando la incertidumbre finalmente se rompe, el dinero vuelve a fluir hacia los activos que pueden moverse más rápido.