Los demócratas nunca van a negociar de buena fe cuando se trata de inmigración. Permitieron que decenas de millones de personas vinieran aquí ilegalmente y ahora quieren protegerlas de la deportación para que puedan votar en nuestras elecciones. Es así de simple. Cuando comienzas tu negociación exigiendo que América renuncie a su soberanía, demuestra que no tienes los mejores intereses del país en el corazón.