El capital es mercenario. No fluye hacia la cadena 'mejor'; fluye hacia la tasa de ganancia más alta. Esa ventaja vive en el Meta, donde el volumen y la concentración matan la aleatoriedad. Una vez que la abstracción elimina los costos de cambio, la lealtad a la cadena cae a 0. El dinero siempre persigue el rendimiento.