Engañan para reforzar lo que creen sobre sí mismas. Cuando su hombre las descuida de una manera que sugiere que son de bajo valor, poco atractivas, mundanas, se inclinarán hacia algo que las haga sentir 'vivas'. Por ejemplo, un hombre podría no comentar después de un viaje al salón, o podría prestar demasiada atención a su teléfono, o podría pedirle que pague por algo. Cuando una mujer sufre esto, una aventura es inminente, y podemos entender por qué.