¿Espera, qué? ¿Ya no es la diversidad nuestra fortaleza? Pero en serio, ¿ni siquiera Knightsbridge es seguro ya? ¿Son todas estas historias sobre personas siendo robadas a plena vista de sus teléfonos y relojes en el centro de Londres la nueva realidad? Londres solía ser una ciudad tan encantadora. Qué pena.