Muchas personas, al reconocer la IA, tienden a humanizarla sin darse cuenta, preguntándose si podría generar comportamientos similares a los humanos. No es que la tecnología actual no pueda simular tales comportamientos, sino que en una sociedad económica humana dominada por el capitalismo, donde se desea entrenar a los humanos como herramientas, definitivamente no se optará por una máquina que necesite que los humanos proporcionen valor emocional para funcionar.