Los datos de ubicación no son neutrales 📍 Los datos de ubicación parecen inofensivos, pero no lo son. A dónde vas muestra cómo vives, a quién conoces y qué haces a lo largo del tiempo. Juntos, cuentan una historia completa sobre una persona. Ahí es donde comienza la tensión. Las empresas quieren datos de ubicación para verificar acciones en el mundo real. Los reguladores se preocupan por el uso indebido. Y los usuarios están cansados de ser rastreados sin límites claros o control. Las plataformas centralizadas empeoran esto. Almacenan coordenadas en bruto, historias completas de movimiento y las vinculan a identidades fijas. Incluso cuando se utilizan para análisis, el riesgo permanece: una vez que los datos existen, pueden filtrarse, venderse o reutilizarse. Así que el problema no es si los datos de ubicación son útiles. Lo son. La verdadera pregunta es cuánto necesita ser compartido y con quién. El siguiente paso: probar hechos específicos del mundo real sin exponer rutas completas, ubicaciones exactas o identificadores permanentes. Mantente atento para más.