Lo que realmente me sorprendió al llegar a Seúl es que estas personas comen sundae (un tipo de morcilla) con sal. No importa cuánto lo piense, no puedo entender por qué lo comen con sal. Ay, pobres personas, jajaja. Prueba a comerlo con ssamjang (una salsa) y se te abrirá un nuevo mundo, jaja.