Recientemente, la sensación es muy evidente. Cada vez que voy a un masaje de pies o a beber, el personal de servicio, al verme mirando el mercado, siempre inicia una conversación. Generalmente, el diálogo es: "Hermano, ¿esto es una acción?" "No, es criptomoneda, ¿has jugado alguna vez?" "No, no entiendo esto." "¿Entonces inviertes en acciones?" "Tampoco, solo acumulo oro y plata." "¿Con esos precios tan altos, aún quieres comprar?" "Yo tengo una visión a largo plazo, acumular poco a poco no va a bajar mucho." Siento vagamente que es el comienzo de otra transferencia de riqueza de una era.