La princesa Diana lloró durante horas la mañana de su boda en 1981. No por nervios, sino por desamor. Escuchó a el príncipe Carlos hablando con Camilla la noche anterior. Aun así, se puso el vestido, sonrió para las cámaras y caminó por el pasillo. Detrás del velo, estaba devastada💔