Desplazas el dedo durante 10 horas al día, pero no puedes sentarte a aprender cómo funciona el dinero. ENTONCES te quedas atrás cuando en realidad estaba claro hacia dónde se dirigía el mundo, simplemente permaneciste analfabeto y adicto a las redes sociales. ¡Despierta y recuerda que nadie viene a salvarte!