Los agricultores en Finlandia rocían pintura reflectante en los cuernos de los ciervos para hacer que brillen en los faros de los coches, ayudando a los conductores a detectar a los animales por la noche y reducir las colisiones. La idea inusual pero llamativa ha atraído la atención mundial y puede inspirar medidas similares de seguridad para la vida silvestre en otros lugares.