Si tienes un gato y un pez, y el gato se come al pez, además de culpar al gato, deberías culparte a ti mismo. Lo mismo ocurre cuando sabes que la naturaleza humana tiene debilidades, pero no tomas precauciones; entonces, cuando sufras, además de resentirte con esa persona, deberías reflexionar sobre ti mismo. Todos somos humanos, con bondades y maldades en nuestra naturaleza; nunca debemos olvidar que, aunque la otra persona se muestre amable, también tiene debilidades humanas.