Siento nostalgia por mi vida corporativa pasada, antes del covid. Las mejores fiestas, viajé por el mundo, los mejores salarios, planes de opciones sobre acciones increíbles, vivía en una burbuja. Luego llegó el covid, comenzaron los despidos, las oficinas cerraron, el trabajo desde casa despegó. Me alegro de haber salido entonces. Ahora solo es triste.