Cada vez que voy a Japón, me sorprende lo limpias que están las toilettes de mujeres. En mi país, siempre hay alguien que ensucia la tapa del inodoro o hay manchas de orina... Muchas personas tiran el papel que han usado, tanto el de grandes como el de pequeños, a la papelera... Algunos baños son tan desagradables que solo con mirarlos me dan ganas de vomitar.