Las 2 imágenes a continuación son de Bitcoin en 2017 y de plata en 2025. La lógica del núcleo no es muy diferente, pero la similitud en las velas es extremadamente alta. Lo sorprendente es que la plata ha subido el equivalente a un Bitcoin en solo unos meses. La experiencia siempre cuenta, pero la nueva generación de Bitcoin no debe desanimarse, ya que al final, siempre son las nuevas olas las que empujan a las anteriores. Con una visión de desarrollo hacia el futuro, los optimistas ganan y disfrutan.