La idea de que un agente de ICE dispararía intencionadamente a un manifestante durante una lucha, sin creer que el manifestante representara una amenaza real de fuerza mortal, es ridícula. Los agentes de ICE saben que todos están observando cada uno de sus movimientos y tienen todos los desincentivos para disparar, así que solo hay una razón por la que lo harían: defensa.