En 1982, Venera 13 se convirtió en la nave espacial de mayor duración en Venus, sobreviviendo más de 2 horas bajo una presión aplastante y un calor abrasador. Envió de vuelta las primeras imágenes en color de la superficie rocosa del planeta y un análisis del suelo, brindando a la humanidad una rara visión de nuestro vecino ardiente. Un verdadero pionero en la exploración del extremo absoluto.