Según la Agencia Federal de Empleo, Alemania gasta el 63,5% de su principal ayuda social (Bürgergeld) en personas de origen migrante. Alrededor de 27 mil millones de euros al año. Alemania gastará 2 billones de euros en bienestar migrante en los próximos 45 años, y solo crecerá. La remigración es más barata.