No digas Hace un tiempo salí con una chica emprendedora que se ofreció a ayudar a G a secarse el sudor y a darle de comer. Al principio pensé que la chica era muy buena. Pero al final de cada comida siempre pedía la factura. Sobre todo una noche, después de cenar con G, que claramente no se había maquillado, dijo que iba a ver a unos amigos. Cada vez tengo más dudas.