Te importa demasiado lo que piensen los demás. Siempre habrá montañas que no son verdes. Siempre habrá lunas que no son redondas. Has olvidado que vives para ti mismo. No es necesario dejar que personas que no son importantes afecten tu estado de ánimo. Si todos te entendieran, ¿qué tan ordinario tendrías que ser?