El piloto automático es como una magia, pero la magia solo es tan buena como el mago que la controla. Trátalo como un co-comerciante más inteligente, no como una impresora de dinero. Es una herramienta que depende de cuándo la enciendas y cómo (durante cuánto tiempo) la uses. Enciende el piloto automático cuando no puedas comerciar activamente: durmiendo, conduciendo o trabajando. Monitoreará, comerciará y gestionará tus posiciones mientras estés desconectado.