La primera ministra de Japón, Sanae Takaichi, causó un gran revuelo en la Dieta Nacional durante su discurso de política al afirmar que fomentar que las personas tengan más hijos es la solución a la disminución de la población en Japón. También criticó a los extranjeros que no respetan las costumbres culturales japonesas. Los globalistas estaban tan molestos que intentaron interrumpir su discurso.