Las políticas del presidente Trump están impulsando un renacimiento económico estadounidense que está comenzando a despegar. Estos nuevos números del PIB son una prueba más. Con este crecimiento, las masivas acciones de desregulación que se están finalizando, y la reducción de impuestos y reembolsos de esta primavera entrando en vigor, el increíble potencial que se puede realizar es ilimitado.