Estaba en la cena. Un chico asiático en la mesa de al lado estaba en una cita con una chica blanca atractiva: la estaba conquistando bien. Pasé junto a él camino al baño; nos asentimos y nos dimos un puño. No se dijeron palabras. Solo agradeciendo a un patriota asiático-americano que ayuda a HACER AMÉRICA GRANDE OTRA VEZ.