Se ha dicho que el poder del ejemplo de uno es mayor que el ejemplo del poder de uno. No hay mayor encarnación de esa verdad moral que el Dr. Martin Luther King Jr. 58 años después de su muerte, millones de estadounidenses siguen inspirados por el poder de su ejemplo. El legado del Dr. King nos llama no solo a un día de servicio, sino a una vida de servicio a algo más grande que nosotros mismos: nuestra humanidad compartida.