El jefe de la policía iraní, Ahmad-Reza Radan, ha emitido un ultimátum de 3 días para que los manifestantes 'engañados' se entreguen, afirmando que aquellos que lo hagan recibirán un castigo más leve. También dijo a IRIB que Irán irá tras los 'alborotadores y terroristas' uno por uno.