A menudo me preguntan: 'Si las máquinas pueden hacer todo mejor, más rápido y más barato, ¿cómo sobreviviré?' La respuesta no es verla desde la economía basada en la escasez en la que estamos hoy, sino a través de la tesis de la abundancia que está cobrando vida. Estamos cerca del final de 'ganarse la vida' a 'intercambiar tu propósito por la realidad'.