No sé por qué la gente se le echa encima. Las librerías de caja se han vuelto extremas en una sola dirección. Compro libros un par de veces al mes. El último que compré vino de una librería de segunda mano a 30 horas de mi casa porque no había ninguno más cerca. Y era una obra de Federico Lorca. No alguna esoterismo de extrema derecha.