La integridad está en el núcleo de todo lo que hacemos. Creemos que el camino correcto, aunque a veces más largo, es el único camino que vale la pena tomar. No inflamos números ni tomamos atajos para salir adelante. Competimos siendo mejores, no siendo engañosos. Sabemos que no seremos perfectos. Pero podemos ser honestos. Podemos responsabilizarnos. Podemos dejar este espacio mejor de lo que lo encontramos. Al final del día, queremos dormir bien sabiendo que hicimos las cosas de la manera correcta.