Hoy deseo recordar las grandes dificultades sufridas por la población del este de la República Democrática del Congo, obligada a huir de su propio país debido a la violencia y enfrentando una grave crisis humanitaria. Oremos juntos para que el diálogo siempre prevalezca entre las partes en conflicto, por la reconciliación y la paz. También deseo asegurar mi oración por las víctimas de las inundaciones que en los últimos días han azotado el sur de África.