Los memes siguen siendo caóticos, audaces y vivos, pero las reglas del juego están cambiando. Los algoritmos están aprendiendo a hacer chistes, las redes neuronales están copiando significados más rápido de lo que pueden envejecer, y el campo de batalla se está desplazando. En esta guerra, el humor es humano, pero la supervivencia se trata de la tecnología. $ElizaOs