Los servicios de streaming deberían ofrecer versiones seleccionadas de series de televisión. Muchas series de televisión tienen contenido que preferirías omitir en un segundo visionado. Algunos ejemplos: • Juego de Tronos, sin las escenas de sexo explícito o tortura • Mad Men, la versión de oficina • Breaking Bad, sin las subtramas centradas en Skyler o Marie • The Wire Temporada 5, pero solo el lado de los gánsteres