Luchando por no llorar mientras escribo esto. Lamentablemente, nuestro Golden Retriever de 10 años, Winston, ha sido diagnosticado con una forma agresiva de cáncer óseo. No es sobrevivible. Conocí a Winston en el momento más bajo de mi vida, y de tantas maneras, él me salvó. Era un alcohólico, soltero, tan, tan deprimido. Era una persona amarga, enojada y egoísta. ...y lo sabía. Así que, a recomendación de un amigo, conseguí a Winston. Y él cambió mi maldita vida. Aprendí estructura. Aprendí a hablar con extraños. Salía todos los días a correr y caminar. Me dio la disciplina para despertarme temprano. Me dio una razón para no quedarme fuera hasta tarde. Aprendí que hacer lo correcto a diario es lo que te cambia, lentamente. Y porque Winston me necesitaba, empecé a convertirme en alguien que vale la pena necesitar. Pero luego, él no solo se convirtió en mi perro. Se convirtió en el perro de mi esposa....