El hombre que no necesita nada de ti es el único que puede darte algo. Aprendí esto al observar a quién confiaba y por qué. A cada persona que quería algo de mí, le di mis secretos porque su deseo se sentía como amor. Y a cada persona que no quería nada, la mantuve a distancia porque su libertad se sentía como rechazo. Lo tuve al revés toda mi vida. Los que te necesitan te agotan. Los que no te necesitan son los únicos capaces de elegirte y ser elegido es el único amor que no te deja más vacío que antes.