Hoy, mientras el pueblo de Irán se lanza valientemente a las calles para exigir libertades básicas y seguridad económica, la Oficina de Control de Activos Extranjeros del Tesoro (OFAC) está tomando medidas contra los arquitectos de la brutal represión del régimen iraní sobre los manifestantes pacíficos, así como contra las redes de banca en la sombra que utiliza para robar y lavar dinero.