“Cuando las mujeres compiten contra mujeres, es justo. Cuando pones a un hombre en el atletismo femenino, no es justo.” Es una vergüenza que la principal organización de libertades civiles de nuestro país y los establecimientos políticos, educativos, mediáticos, médicos y legales del mundo occidental trabajaran incansablemente para oscurecer este hecho decisivo que ninguna cantidad de sofistería desesperada cambiará jamás.