¿Quién tiene el derecho de definir qué es el discurso de ‘odio’? En Australia, son los grupos de presión extranjeros no elegidos. Organizaciones judías como la ADL dicen que la cruz celta y ‘Las vidas blancas importan’ se consideran ‘símbolos de odio’. ¿Dónde termina esto? ¿Por qué los grupos de presión extranjeros tienen algún derecho a gobernarnos?