La parte más difícil de invertir no es la matemática: es el cambio de mentalidad. Tu juicio de inversión está moldeado por una vida de experiencia con el dinero. Las personas que gastan con demasiada facilidad tienen dificultades para ahorrar. Las personas que valoran la seguridad encuentran aterrador asumir riesgos. He sido un ahorrador frugal a lo largo de mi vida, y aún me cuesta gastar en cosas que disfruto. Cambiar tu mentalidad lleva tiempo. No te castigues por no superar 20 años de programación en una semana. Aprecia las pequeñas victorias, tómalo con calma, y llegarás allí.