En los últimos tres años, he sentido que debería entender pero no he entendido los errores. 1. Se lanzó CHATGPT, no pensé en qué acciones tendrían un gran impacto. Las enormes oportunidades se presentan repetidamente, la pereza y la necedad hacen que uno las pierda una y otra vez. 2. No entendí las múltiples correcciones de Nvidia. 3. Cuando Google cayó a 160, todos decían que la publicidad iba a fracasar, aún así no lo entendí. La dependencia de caminos en el mundo de las criptomonedas me ha mantenido atrapado entre ranas, excremento, hipopótamos y perros. El cambio es eterno, la evolución es eterna.